Cambias de dominio
Nueva marca, nuevo nombre o unificación de varios dominios en uno.
Cambia de dominio, plataforma o diseño sin tirar por la borda tu posicionamiento. Y si ya migraste y perdiste tráfico, lo recuperamos: planifico la migración para que no pierdas ni una posición.
Una migración SEO es el proceso de hacer un cambio importante en tu web —de dominio, de plataforma, de diseño o de estructura— protegiendo al máximo el posicionamiento que ya tienes. El objetivo: que Google entienda el cambio y no te penalice con una caída de tráfico. Cualquier cambio grande sin este trabajo previo es una apuesta arriesgada.
Nueva marca, nuevo nombre o unificación de varios dominios en uno.
De un sistema a otro (por ejemplo, a WordPress o PrestaShop).
Un nuevo diseño que cambia plantillas y, a menudo, también las URLs.
Nueva arquitectura, nuevas categorías o una jerarquía distinta.
Seguridad y consolidación de las distintas versiones de tu web.
Necesitas diagnóstico de qué se rompió y un plan de recuperación.
Trabajo los dos lados de la misma moneda: preparar la migración para que salga bien y rescatar el posicionamiento cuando una anterior salió mal. ¿Tienda online? SEO Ecommerce · ¿Negocio local? SEO Local.
Cuento con +5 años trabajando el SEO en todo tipo de sitios web, y las migraciones son de los procesos donde más se nota tener a alguien que sabe lo que hace. Audito, planifico y controlo que cada redirección y cada cambio se ejecuten correctamente para que no pierdas el posicionamiento que ya tienes, explicándote cada paso sin tecnicismos innecesarios y con transparencia sobre lo que se puede conseguir y lo que no.
En ambos casos, lo revisamos gratis y sin compromiso. Te digo qué riesgos hay en tu migración o qué se rompió en la anterior, y cómo abordarlo.
No es alarmismo, es lo que veo a diario en webs que migraron sin un plan SEO detrás. Por esto merece la pena hacerlo bien.
Lo que tardaste años en posicionar puede caer en días si Google no entiende el cambio que has hecho.
URLs viejas que dejan de existir sin redirigir: usuarios que llegan a páginas rotas y señales negativas para Google.
Los enlaces que apuntaban a tus URLs antiguas dejan de contar si no se redirigen bien: pierdes backlinks y fuerza.
Versiones viejas y nuevas conviviendo, compitiendo entre sí y confundiendo a Google sobre cuál debe posicionar.
El cambio se hace protegiendo lo que ya funciona, para que la web nueva parta desde donde estaba la anterior.
Nada de 404 masivos, redirecciones mal hechas ni autoridad perdida por el camino. Cada URL bajo control.
Aprovechamos la migración para dejar una estructura más sólida y ordenada que la que tenías antes.
Diagnóstico y rescate del tráfico perdido en una migración anterior que salió mal, hasta recuperar el terreno.
Un consultor pendiente del proceso y, sobre todo, de las semanas críticas posteriores al cambio.
Auditoría de migración gratuita, sin compromiso.
Hablemos de tu proyectoUn proceso ordenado que sirve tanto para preparar una migración como para rescatar una que salió mal. Cada paso empieza en cristiano y luego nombra lo técnico.
Fotografío tu web actual: qué URLs posicionan, qué tráfico generan y qué enlaces tienes, para no perder nada por el camino. Si ya migraste, aquí detecto exactamente qué se rompió.
Defino a dónde apunta cada URL antigua en la nueva web, una a una, sin cadenas ni atajos (lo que se llaman redirecciones 301). Es la pieza que más migraciones arruina cuando se hace mal.
Superviso el cambio cuidando las señales que Google necesita: etiquetas canonical, sitemaps, robots.txt, metadatos y estructura, para que entienda la nueva web sin confusión.
Me aseguro de que el contenido que funcionaba se mantenga y de que la fuerza de tus enlaces se transfiera correctamente a las nuevas URLs, para no dejar autoridad por el camino.
Antes y después de publicar reviso que no haya errores 404, que las redirecciones funcionen y que Google esté indexando lo correcto. Nada se da por hecho: se comprueba.
Sigo de cerca posiciones y tráfico las semanas siguientes y actúo rápido ante cualquier caída. Si el proyecto era de rescate, aquí es donde se recupera el terreno perdido.
Te hago una auditoría de migración gratuita y te digo cómo proteger o recuperar tu tráfico.
Auditoría de migración gratuitaSiendo honesto: en toda migración hay riesgo de fluctuación temporal, y quien te promete "cero pérdidas" te está engañando. Mi trabajo es minimizar ese riesgo al máximo con un plan de redirecciones cuidado y un control estrecho durante las semanas críticas. Bien hecha, una migración recupera —y a menudo mejora— las posiciones en poco tiempo.
Depende del tamaño de la web (número de URLs), del tipo de cambio (dominio, CMS, rediseño) y del estado de partida. Tras la auditoría inicial te doy una estimación realista de plazos. Una migración no es solo el día del cambio: incluye la preparación previa y la monitorización posterior.
Sí, pero es donde más cosas pueden salir mal, porque cambian a la vez las URLs, las plantillas y el contenido. Requiere planificación extra y, cuando es posible, recomiendo separar los cambios en fases para aislar el riesgo. Si hay que hacerlo de golpe, se hace con más control y validaciones.
Sí, es una parte central de lo que hago. Lo primero es ver cuánto tiempo ha pasado desde la migración: la primera y la segunda semana son fundamentales, porque cuanto antes se detecte el problema, más fácil es revertirlo antes de que se consolide en el índice de Google. Analizo el impacto real —redirecciones mal hechas, errores 404, canonicals, contenido perdido— y te cuento la situación exacta y el plan de recuperación. Si es una tienda online, lo trabajo con el enfoque de SEO ecommerce.
Se trabaja a medida según el alcance: número de URLs, tipo de migración y si es planificación o recuperación. El presupuesto se fija tras la auditoría inicial, cuando sé exactamente qué requiere tu proyecto. Sin permanencia.